Dspenalización del Aborto en el DF
José Alberto Montiel La Tormenta de las leyes Las leyes poseen la característica de ser malinterpretadas en muchos casos, sobre todo por quienes las han utilizado para dirigir la conducta de otros, o intentar hacerlo: tal es el caso de los dirigentes religiosos y en específico de los católicos, quienes pregonando la ley de Dios intentan, el no poco demencial, sometimiento de otras leyes como la de la naturaleza (un ejemplo sencillo es el mandamiento de la “ley de Dios” que impide sostener relaciones sexuales con otro individuo antes del matrimonio legitimado por la iglesia católica, a pesar de que el deseo sexual sea un impulso natural y por lo tanto ajeno a los juicios de bueno y malo) y la de naciones soberanas: la actual intervención descarada del episcopado mexicano en el asunto de la despenalización del aborto en la ciudad de México, que de un asunto legal se convirtió en una discusión moral e incluso filosófica, es un claro ejemplo del segundo caso.
Una ley define los límites de lo que está prohibido y lo que no; sin embargo, hay quienes piensan que la ley es un manual de conducta y de este modo si se legaliza el consumo de marihuana en la ciudad de México, eso quiere decir que el número de consumidores aumentará porque si la ley dice que se puede hacer, se tiene que hacer. El caso del aborto es similar, pues se piensa que legalizándolo aumentará el número de mujeres que lo practicarán a placer. El efecto obligado ante la legalización de acontecimientos “malos” o “inaceptables” es la salida a la luz de aquellos que ya llevaban a cabo esas actividades ilícitas, lo que permite un control real de las mismas y sus efectos a nivel individual y colectivo (social). La fármaco-dependencia y el aborto son dos casos en los que la vida, de quienes la padecen y lo practican respectivamente, peligra y aún más si permanecen escondidos precisamente porque la ley a eso los obliga.
La polarización de la despenalización
La sociedad mexicana se dividió entre las dos posturas que el tema de la despenalización del aborto tuvo como resultado y bajo los enunciados de “derecho a la vida” y del “derecho a decidir” por parte de quienes apoyan la práctica del aborto, este tema ha alcanzado los más altos niveles de apasionamiento entre la población.
El tema no es de ninguna manera una estrategia para ganar adeptos por parte del Partido de la Revolución Democrática (PRD) que es el partido político defensor por antonomasia de la despenalización del aborto. Este tema es clave y la urgencia de resolverlo una realidad, ya que el número de mujeres que pierden la vida por practicarse abortos en la clandestinidad y bajo condiciones deplorables de higiene y seguridad suman cientos cada año. La guerra mediática en México, como en toda disputa de poderes políticos de ese país, no se hizo esperar y la estrategia que el Partido Acción Nacional (PAN) puso en práctica, una vez más como durante la campaña presidencial del actual presidente de la república Felipe Calderón, fue de lo más pintoresca.
El cómico mexicano Roberto Gómez Bolaños mejor conocido como Chespirito, fue el portavoz de la resistencia encabezada por el PAN en contra de la despenalización. En un spot transmitido en horario estelar por el canal 2 de Televisa Chespirito comenta la anécdota de su madre que, tras haber tenido un accidente mientras esperaba dar a luz al prodigio de la comedia mexicana, recibió la recomendación de abortar por parte de su médico. La respuesta de la madre de Roberto Gómez fue categórica, según el testimonio de quien corrió el riesgo de ser abortado, y se negó diciendo “¿abortar yo? ¡Jamás! Entonces nací yo”.
Ante este spot que pretendía ganar adeptos en contra de la despenalización del aborto en el DF utilizando a tan carismático personaje público, el PRD y otros partidos de oposición contestaron con un spot en donde Paulina del Carmen Jacinto, quien en 1999 a la edad 13 años fue violada y el gobierno estatal de Baja California le impidió abortar, da su punto de vista y dice “Soy Paulina. Mi caso se conoció en todo México. Cuando tenía 13 años fui violada y quedé embarazada. Mi vida se cortó. Qué bueno que a la mamá de Chespirito la dejaron decidir. A mí y a mi familia también nos hubiera gustado poder decidir”.
A la confrontación de fuerzas políticas en torno a la despenalización se sumaron otros actores que intentaron, sin éxito, presionar a la llamada opinión pública para compartir su rechazo a la legislación que permite, a quien así lo desee, abortar durante las primeras 12 semanas de gestación. Esos actores fueron el Comité Nacional Provida (CNP) cuyo porta voz es el controvertido puritano Jorge Serrano Limón, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) a través del arzobispo primado de México, Norberto Rivera Carrera, y ni más ni menos que el gobierno del Vaticano.
El filósofo Español Fernando Savater, quien hace algunas semanas recibió un doctorado honoris causa por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se pronunció a favor del aborto y enfatizó en el riesgo que se corre de establecer los socialmente considerados “pecados” como “delitos” si se pierde el laicismo. De las tantas declaraciones que Savater realizó en torno al aborto y la eutanasia destacan las que tienen que ver con el laicismo y el concepto de vida, pues “Nuestras sociedades no son de feligreses sino de ciudadanos en los que existen feligreses, pero finalmente todos son laicos” y comentó que la vida no es un fenómeno biológico sino simbólico, ya que no se le puede llamar vida humana a un proceso biológico como lo es el embarazo.
En el website del CNP se puede consultar un texto que expone la opinión que sustenta el rechazo de la organización a la despenalización del aborto donde se lee que “La defensa de la dignidad del ser humano es un asunto de responsabilidad social integral que a todos nos compromete. Hoy mas que nunca, necesitamos trabajar unidos para establecer en la sociedad una verdadera cultura de la vida, en donde por encima de todo, se aprecie y se respete el valor y la dignidad de cada ser humano, desde el momento de su concepción, hasta su muerte natural. Solo mediante este principio, lograremos tener el país que tanto anhelamos y al que tenemos derecho” y también se puede encontrar ahí un enunciado amenazante que dice “si quieres la paz, defiende la vida”.
El final de la batalla
Lo que se esperaba con la furia de los opositores y con el anhelo de los simpatizantes acerca de la controversial ley, por fin culminó en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal con el dictamen que legaliza la práctica del aborto hasta la semana 12 de gestación y obliga al gobierno del DF a garantizar el préstamo de servicios médicos y atención social de manera gratuita a quienes decidan llevar a cabo esta práctica.
Los 19 votos en contra del PAN y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) no sirvieron de nada para hacer frente a los 46 votos del PRD, Panal, PRI y Coalición Socialdemócrata a favor de la despenalización del aborto.
Ahora la moneda está en el aire nuevamente. La ley tendrá que hacerse válida, la responsabilidad que el Estado mexicano ha adquirido para evitar la clandestinidad en la práctica del aborto y el peligro inherente de muerte tendrá que ser asumida, así como la responsabilidad de todos los potenciales progenitores para evitar en lo posible los embarazos no deseados. La ley es un primer paso, el segundo es la aplicación de la misma.


multibuscador dijo
la realidad no esta dividida en "omprtimentos estancos" todo afecta a todo
15 Junio 2007 | 06:58 PM